El perfil galvanizado se instala con tornillos, no con soldadura. Esa diferencia explica por qué la construcción en seco es más rápida y práctica que las alternativas para dividir y cerrar un recinto interior.

Por qué no necesita soldadura

El perfil galvanizado llega protegido de fábrica con una capa de zinc, y el calor de la soldadura la daña. Por eso este sistema se une con tornillos, que no alteran la protección.

En obra eso significa tres cosas: lo monta una cuadrilla común con herramienta eléctrica, no hace falta equipo de soldar ni soldador calificado, y no queda nada que limpiar o pintar sobre las uniones.

Frente a otros sistemas

Para un mismo recinto de unos 100 m², hay tres formas habituales de construir las divisiones interiores.

Construcción en seco. Se une con tornillo. El plazo es corto, porque no hay tiempos de secado entre etapas. Si después hay que modificar algo, se desatornilla.

Albañilería con estuco. Se une con mortero. Es la de plazo más largo, porque hay que esperar el fraguado y después el secado del estuco. Para modificarla, se demuele.

Acero negro soldado. Se une con soldadura. Queda en un plazo intermedio, ya que suma el tiempo de soldar y el de pintar. Para modificarlo, se corta y se vuelve a soldar.

La ventaja principal es el tiempo. En albañilería hay que esperar que el mortero fragüe y el estuco seque antes de seguir. En seco, cada etapa parte cuando termina la anterior.

La segunda es el peso. Un tabique en seco es mucho más liviano que un muro de albañilería, lo que descarga la estructura y facilita llevar los materiales dentro de la obra.

La tercera es que las instalaciones eléctricas y sanitarias pasan por dentro del tabique antes de cerrar la placa, sin picar muros después.

Cuándo conviene otro sistema

La construcción en seco divide y cierra. Cuando se trata de edificios o estructuras que deben tomar una carga considerable, el calculista diseña en base a distintos métodos constructivos, sobre todo para el elemento que soporta peso, queda a la intemperie o debe resistir impacto fuerte. Ahí corresponde acero soldado o albañilería.

Lo más habitual en obra es combinar: estructura resistente soldada u hormigonada, y divisiones interiores en seco.

Cómo se arma

Se fijan canales a piso y cielo, se insertan los montantes y se unen con tornillo autoperforante. Luego pasan las instalaciones, se cierra con placa de yeso cartón y se termina con cinta, masilla y pintura.

La placa se fija con tornillo volcanita. En INTUPAC está disponible punta fina, diámetro #6, en largos de 1 1/4″ (31,8 mm) y 1 5/8″ (41,3 mm), en caja de 100 o 500 unidades. La punta fina entra directo al perfil sin perforar antes, y la cabeza trompeta se hunde pareja en el cartón para que la masilla quede lisa.

Errores frecuentes

  • Apretar de más el tornillo. Rompe el papel de la placa y pierde sujeción.

  • Usar un tornillo demasiado largo. Puede perforar cables o cañerías que van detrás.

  • Soldar el perfil galvanizado. Daña el zinc y genera humos que exigen ventilación; este sistema se atornilla.

Preguntas frecuentes

¿Por qué es más rápida que la albañilería?
Porque no hay fraguado ni secado entre etapas.

¿Qué tornillo se usa para fijar volcanita?
Tornillo volcanita punta fina #6, con cabeza trompeta.

¿Qué largo necesito?
Depende de cuántas capas de placa debe atravesar antes de llegar al perfil. Los dos largos habituales son 1 1/4″ y 1 5/8″.

¿Se puede combinar con una estructura soldada?
Sí: la estructura puede ir soldada y las divisiones interiores van en seco.